Nicola Catena Bonarda es un homenaje a la primera generación de la familia Catena, bisabuelo de Laura Catena, Nicola Catena plantó el primer viñedo de la familia hace más de 100 años.
Este tinto resulta ejemplar: de una aromática abierta y frutada, propone un paladar delicioso y con moderada frescura, muy elegante y distinguido.
Nicola Catena nació en Belforte del Chienti, provincia de Macheratta, Italia, en el año 1882. Perteneciente a una familia viñatera italiana emigró a Argentina donde planta su primera viña en Mendoza, a orillas del río Tunuyán, en 1902. Inicia una tradición vitivinícola que continuará su hijo mayor Domingo Vicente, quien contrae matrimonio con Angélica Zapata en 1934. Nacen cuatro hijos y el mayor, Nicolás, dirige la empresa familiar hasta que sus hijos, cuarta generación, lo reemplazan en la conducción a comienzos del nuevo milenio.
Nicola, muy joven, por consejo de sus vecinos, comenzó plantando la variedad francesa Malbec pero al poco tiempo se inclina por la antigua variedad Bonarda que habían adoptado, a fines del siglo XIX, los inmigrantes italianos.
Cuentan que su variedad preferida fue siempre la Bonarda pese a que su hijo mayor consideraba a la variedad Malbec como lo mejor que podía producir Mendoza.
Este vino, proviene de una pequeña parcela en un viñedo de más de 80 años de antigüedad, y su nombre hace honor a Nicola Catena, quien emigró desde Italia a Argentina, donde planta su primera viña en Mendoza, a orillas del río Tunuyán, en 1902. Inicia una tradición vitivinícola que continuará su hijo mayor Domingo Vicente, quien contrae matrimonio con Angélica Zapata en 1934.
La Bonarda fue la variedad adoptada por los inmigrantes italianos a fines del siglo XIX, llegando a ser en los años 90 la uva tinta mas cultivada de Argentina. Es una variedad que se adapta a suelo livianos y necesita un ciclo vegetativo extenso. Es en el sureste de Mendoza adonde las temperaturas medias permiten alcanzar su nivel optimo de madurez.
Un vino especial para acompañar carnes asadas, pastas o pizzas.